LECTURAS DEl CAPÍTULO III

COMO MAESTRO ¿PUEDO SER YO MISMO?

¿SE PUEDE SER HUMANO EN CLASE?

CARL ROGERS, H. JEROME FREIBERG

(EXTRACTOS)

Esta lectura me pareció sumamente interesante ya que pienso que l@s docentes caemos en la incertidumbre de que podría ser muy arriesgado permitir que los alumnos nos conozcan como personas, porque la mayoría de nosotros pensamos que vamos a perder autoridad frente a ellos y frente a nuestros mismos compañer@s docente, incluso se llega a percibir que nos volveríamos vulnerables. (…) La búsqueda de la identidad es un problema moderno al que nos enfrentamos los docentes y alumnos, y no hemos sabido resolverlo; la vida del individuo no está ya determinada (aunque puede estar influida) por su propia familia, su clase social, raza, credo o nacionalidad, sino que somos nosotros los que cargamos con el peso de descubrir nuestra identidad y este es un proceso que dura toda la vida.

Mtra. Wendy Eugenia López García

CBTIS 165 – Coatepec, Ver.

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Facilitador@s SEDE XALAPA: Der. a Izq. Psic. Vianey Illescas De Felipe, Nora Galván y Héctor Leonel Reyes.

Las y los profesores por el que dirán representamos actitudes y formas de ser que no son realmente las nuestras, casi siempre ponemos una barrera para que nuestros jóvenes no puedan conocer nuestro Yo verdadero.

Por los regular nuestra máscara la utilizamos para guardar la distancia entre nuestros alumnos, ya que los maestros representamos el mas alto nivel jerárquico dentro del aula. (…) En cuanto a las y los jóvenes, ellos también utilizan máscaras, ya que dentro del aula adoptan una forma de ser diferente a cuando están fuera de ella, ya que algunos no llegan a expresar ningún sentimiento ni emoción. En cuanto a la búsqueda de la Identidad esta cuestión de saber que clase de persona soy y como quiero ser es bastante complicado, si no tenemos los medios suficientes de esa búsqueda del verdadero Yo, se nos podrían presentar serios problemas, que difícilmente podemos solucionar, pues actualmente las alternativas a la mano como es la Psicoterapia o la de Grupos Intensivos, va a ser difícil ayudar a las y los jóvenes a encontrar su verdadera identidad.

Nina Lila de las Mercedes Gómez Galindo

CETIS 145 Martínez de la Torre, Ver.

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Quiero comentar que mi perfil no era el de docente, sino el de médico y, ¡pues ye se imaginarán! No le encontraba sentido en mi trabajo, ya que me sentía muy frustrada cuando mis alumnos reprobaban mucho a pesar de que yo preparara “muy bien mi clase” y utilizaba tecnología educativa; sentía vergüenza de mi quehacer tan “tradicional” porque no me sentía competente en este campo, pero en 1997 se me presentó la oportunidad de capacitarme en una especialización en docencia y, ¡me enamoré de la docencia! Porque cambié la perspectiva del “yo” al de “ustedes y yo”. Desde ahí pienso primero en mis “chavos”, en cómo hacerles más fácil su aprendizaje y actualizarme constantemente, aunque quiero reconocer que me falta mucho camino por recorrer todavía, y creo que aunque me jubile no voy a llegar al final porque cada día aprendo con cada grupo y con cada alumno, y me siento muy bien cuando esto me sucede.

Irasema Azuara Ponce

CBTA No. 86 - Perote, Ver.

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Carl Rogers, en sus lecturas nos da el panorama de que hay que quitar esas “caretas” si nos mostramos mas afectivos con los alumnos, si permitimos involucrar poco a poco con ellos, tendremos un mayor éxito en nuestras clases, pues serán motivantes, llegando a tener un significado más trascendente que simplemente pasar la materia.

Puede un docente iniciar con una simple conversación en la clase, hacer el espacio para conocer a los alumnos, ¿Qué les gusta? ¿Qué música escuchan? ¿Tienen problemas en casa? ¿Les gusta fumar? ¿Les gusta tomar? ¿Qué harán al terminar la escuela? Etc., etc.

Liliana Lobato García

CETIS 134 – Banderilla, Ver.

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MAESTR@S SEDE XALAPA DIPLOMADO

Coincido con Rogers en que hay que transformar la educación, convertir las aulas en mesas de debate, en discusiones abiertas y diálogos profundos, lo que implica ver a los alumnos en su totalidad, tomando en consideración aspectos cognitivos y sensitivos ya que en ellos se haya el acto de aprender a ser, aprender a hacer y a prender a aprender; esto debería ser lo mas sencillo del mundo, pero no lo es, ya que la misma sociedad corrompe, corrompe la mente, el ser; te impone imágenes externas, por que las personas autenticas son “mas difíciles de controlar”.

A veces preferimos mantenernos en esa estructura de autoridad convencional, porque nos conviene y no nos metemos en problemas, la tarea de un profesor dentro del aula es difícil, pero más difícil es transformar mentalidades; se tendrían que romper paradigmas en el sistema educativo y reflexionar acerca del tipo de aprendizaje que estamos promoviendo, ¿si permitimos la reflexión y la construcción del conocimiento?, ¿si formamos aprendices activos? y sobre todo ¿si es congruente la forma como enseñamos a los alumnos con los nuevos retos que nos plantea la educación y el entorno del siglo XXI?

Leticia Quiroz Alcázar

CBTIS 13 – Xalapa, Ver.

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Permítaseme resumir qué significa para mí encontrar nuestro auténtico yo. (…) se trata de un proceso, de un derrotero, no de algo que se alcance de manera estática. En mi opinión, nadie logra jamás un éxito absoluto en la tarea de encontrar totalmente su auténtico (y siempre cambiante) yo. Este proceso, empero, tiene ciertas características. Las personas dejan de ocultarse detrás de una fachada o apariencia, sea que ésta se haya mantenido consciente o inconscientemente. Avanzan hacia un mayor contacto con lo que experimentan en su interior y tratan de comprenderlo mejor.

Esta interesante lectura nos da a entender cómo podemos ser como maestros y poder quitarnos las máscara que no nos dejan ser auténticos, porque creemos que al ser maestros debemos ser estrictos y mantener a los alumnos callados y sumisos; sin embargo, no es así, el rol del maestro va más allá, un acercamiento con el alumno, entender su época en que están viviendo, ganarse la confianza, es creando conciencia de hacer las clases más emotivas y dinámicas, donde el alumno tenga su participación y que sus opiniones sean tomadas en cuenta, para que ellos vayan descubriendo su habilidad para la vida.

Juan Francisco Aguilar Barrionuevo

CBTA 86 – Perote, Ver.

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(…) unos cuantos (…) por lo menos tratan de encontrar cosas buenas y positivas en los jóvenes sin llegar a hacerlos menos, buscan de alguna forma facilitar el aprendizaje aplicando algunos métodos de enseñanza, preparando sus clases y llevando una programación de cada una de sus actividades; por lo menos es donde llegan a sentirse un poco libres de expresar sus opiniones personales sobre la clase; el docente por su parte decide acercarse también a aquellos que lo necesitan para poder brindarles su apoyo. Finalmente puedo decir que este cambio sí les cuesta mucho por llevarlo a cabo, debido a que muchos no logran acostumbrarse, o tratan de buscar las herramientas necesarias para dejar de ser un transmisor del conocimiento, para llegar a ser un FACILITADOR DEL APRENDIZAJE.

Libertad Bello García

CETIS 145 – Martínez de la Torre, Ver.

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La apertura hacia el alumno es importante, ya que permite darle confianza para que exprese sus sentimientos y conocimientos, considerando que el ambiente influye para ello, pues trabajar fuera del salón de clases, realizar actividades extra clase, en mesa redonda o en discusión, hace más amena la clase, así como jugar con tu materia.

Hoy en día ponerle más atención al alumno, orientarlo y pedirle que participe en las diversas actividades del plantel son requisito y muestra de que estás entendiendo qué es un facilitador.

Leonardo Sánchez Jerónimo

CETIS 145 – Martínez de la Torre, Ver.

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MAESTROS DIPLOMADO SEDE XALAPA EN UNA DINÁMICA AFUERA DEL AULA DEL CRAM

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Más de una maestra, durante toda su formación y experiencia profesional, se ha condicionado para considerarse experta transmisora de información, guardiana del orden, evaluadora de los resultados, examinadora y, por último, la que dictamina respecto de esa meta de toda “educación” que es la calificación. Cree que podría resultar aniquilada si se permite aparecer como el ser humano que realmente es. Podría ser muy arriesgado permitir a su alumnado que la conozcan como persona. Desde lo profesional podría tener pocos méritos, prestando más atención a los alumnos que al programa del curso y de tener una clase ruidosa donde los alumnos parlotean en exceso. De ahí que se sujete bien la máscara, no se aparte de su papel de experta. El estudiante también tiene su afectación y a menudo su máscara es más impenetrable todavía que la del profesor. En síntesis no les interesa correr el riego de ser humanos en clase.

Quizá a nadie se le pasa por alto la comedia que todos los años representan miles de profesores y cientos de alumnos (…).

En esa atmósfera denominada “educativa” los alumnos se vuelven pasivos y apáticos y se aburren. Por su parte los profesores, que día tras día se empeñan en impedir que se manifieste su verdadero yo, se transforman en superficiales clichés y acaban por malograrse.

Carlota Salazar Rodríguez.

CBTIS 261 – Actopan, Ver.

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(…) cuando fui convocada para dar clases pensé si el dar clases era como lo hace la mayoría de los maestros que había conocido, pues era tarea fácil; sin embargo, con el paso del tiempo qué bueno que muy pronto descubrí lo hermoso y humano de la educación, la función que tenemos como formadores de conciencias y todo lo que la sociedad espera de nosotros. Como experiencias vividas durante 28 años dedicados a la docencia, son incontables y hermosos, donde junto con mis alumnos he sufrido desgastes emocionales, limitaciones para orientarlos, levantarles el ánimo con entusiasmo y amor por la superación, pero también he disfrutado de grandes momentos de alegría, éxitos y muchas muestras de gratitud por parte de alumnos y de sus padres.

María del Socorro Pérez y Pérez

CBTIS No. 67 – Misantla, Ver.

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Según la experiencia del autor cuando él como docente se permitió ser auténtico, se convirtió su aula en un espacio de aprendizaje más animado, creándose un ambiente de libertad responsable. Esto a su vez generó aspectos a tomar en cuenta durante esta práctica docente como fueron las “exigencias” que le permitieron al educando responsabilizarse de forma honesta de su propio aprendizaje, de su evolución e incluso de su calificación.

Esta nueva propuesta de la práctica docente invita a la empatía, a permitirse por un momento la manera en que todos y cada uno de nuestros alumnos experimentan sus clases.

(…)

El autor después de citar varias experiencias de diversos educadores concluye con la invitación, primero a ser auténticos y encontrar toda la riqueza interior que como seres humanos tenemos. Y en segundo lugar, otra invitación al desafío de que como catedráticos nos atrevamos a cambiar, a hacer a un lado nuestros temores, a ser seres humanos en los espacios áulicos.

Indira Viridiana Rivera Campos.

CBTIS 13 – Xalapa, Ver.

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Conforme a mi experiencia personal en el sistema educativo, y conforme a la interrogante que da inicio al presente tema (Como maestro ¿puedo ser yo mismo? ¿Se puede ser humano en clase?), se debe ubicar en los tiempos presentes ya que los educadores, profesores, maestros y actualmente facilitadores, han surgido de tres corrientes diferentes:

1.- Los que están por verdadera vocación y que cubren los perfiles que se requieren en educación.

2.- Los que han reconocido que sin tener los perfiles para el desempeño docente se han superado en el transcurso de su actividad docente.

3.-Aquellos que incursionan profesionalmente sin tener vocación, para estos es una forma de ganarse un salario sin importar las consecuencias del proceso educativo.

Daniel Monterrubio Nava.

CBTIS 261 – ACTOPAN, VER.

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Actualmente en todos los niveles se han actualizado los profesores en cursos de superación profesional, superación docente, emanados de una reforma educativa. Esto se basa en el constructivismo, en donde cambia el método de enseñar de los maestros, para convertirnos en facilitadores o guías y es este método donde los alumnos aprenden a relacionarse, a trabajar en equipo, a investigar, participar en actividades de las diferentes asignaturas, obteniendo su propio conocimiento, y los maestros tienen la capacidad de atender las necesidades de todos y cada uno de los muchachos para demostrar que es una guía y que la calificación será la que ellos mismos se ganen con su esfuerzo, dedicación, convirtiéndose en alumnos activos. Agradeciendo al maestro por comportarse como un amigo más al entender sus actitudes y prioridades.

Las exigencias que en un momento puedan estar dentro del aula, pueden ir a la par, con el buen trato, comunicación, espacio, tiempo para que el alumno no se sienta tan presionado y realice sus actividades con gusto, agrado y de buena manera. Yo creo que un maestro si puede comportarse como tal y también es capaz de dar afecto, de abrir sus buenos sentimientos ante todos y cada uno de los jóvenes que trate.

Leticia Elide Hernández Molina.

CBTIS 261 – Actopan, Ver.

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(…) creo que para que un maestro pueda ser él mismo en el aula es necesario que:

- Crea en sí mismo, se valore y se aprecie en todo su esplendor, que reconozca y acepte sus limitaciones y que potencialice y aproveche sus fortalezas.

- Esté totalmente convencido de que QUIERE enseñar, más allá de su perfil profesional o de las circunstancias que lo condujeron a ejercer la docencia.

- Sea una persona con creencias, valores y principios perfectamente definidos.

- Tenga un alto grado de empatía, tolerancia y respeto por los demás.

- Sea capaz de encontrar y apreciar las ventajas y oportunidades que cada situación ofrece, sin hacer referencia a un positivismo exagerado o ficticio.

En fin, existen muchas más características que enumerar, pero creo que podría resumir que para ser yo misma en el aula debo tener muy claro el panorama de quién soy realmente. Resulta que, en mi opinión, esto se logra a través de vivencias que hemos atravesado, sobre todo de las difíciles, las que nos han hecho esforzarnos más de lo que creíamos que podríamos, que nos han llevado al límite de nuestras fuerzas, que han puesto en peligro nuestra identidad e incluso nuestra vida… pero que al final hemos salido victoriosos con un aprendizaje de vida y por supuesto de nosotros mismos, porque hoy somos el resultado de lo que hemos vivido. Si cambiáramos nuestro pasado, seguramente seríamos distintos.

Claudia Ivonne Tiburcio Guerrero

CBTIS 165 – Coatepec, Ver.

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MAESTR@S DEL DIPLOMADO SEDE XALAPA

He practicado un poco el hecho de impartir una clase diferente en forma, en donde en ocasiones con el único hecho de cambiarlos de lugar, los alumnos sienten un confort distinto y están mejor prestos a escuchar para aprender y comprender. Si a esto le incremento material didáctico, nuevo lenguaje, mímica, música, gimnasia cerebral y actividad lúdica, he constatado que los alumnos disfrutan el momento creando endorfinas (químicos útiles para el aprendizaje) logrando mejores resultados.

Arq. Antonio Chacón y Peña.

CBTIS No. 67 – Misantla, Ver.

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Al finalizar la lectura me invadió una sensación como de estar en el limbo, sin saber a dónde ir o cómo dar el primer paso (¿debo mover rimero la pierna izquierda o la derecha?); sin embargo, debo confesar que en parte fue provechosa, reafirmó la opinión que me he hecho sobre la personalidad, para mí, la personalidad la vamos construyendo poco a poco y debemos de comprender y aceptar que esta construcción es inacabable.

(…) la lectura señala -a través de ejemplos experiencias y sugerencias- lo que algunos profesores ya han logrado; el texto refiere la posibilidad de que los profesores iniciemos un cambio en nuestro quehacer educativo, un cambio en cómo abordamos nuestra clase, mejorando y logrando una conducta más humana que permita a l@s jóvenes un aprendizaje significativo.

Por otra parte el lograr ese comportamiento más humano nos lleva de la mano en la búsqueda de nuestra propia identidad, es decir, conocernos, reconocernos, modificar que ya identificamos qué no es correcto para nosotros. Este proceso es largo, implica movimiento y tal vez nos lleve meses, años o toda la vida. Pero es una realidad que ese cambio en nuestro proceso enseñanza-aprendizaje es necesario, ya que encontrar a un profesor “humano” no es sólo una experiencia valiosa, sino algo que estimula el aprendizaje.


María Mercedes Salas López.

CBTIS 165 – Coatepec, Ver.

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Fotografías del Arq. Antonio Chacón y Peña

(¡Muchas gracias maestro Antonio!)